Botón de bata

El hombre abre la puerta y antes de que pueda decir nada, recibe IMG_0729 - copiaun tiro en el pecho. Cuando recobra la vista tras haber cerrado automáticamente los ojos, se da cuenta de que sigue vivo y todavía más, que no parece que vaya a morir pronto. Salvando el hecho de que tiene un agujero inesperado en su cuerpo, una bala en alguna parte de sus órganos internos y un susto considerable, se encuentra bastante bien. Ni dolor, ni mareo, Read more

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Risas y aplausos

La niña a la que le encanta leer, nació en un circo. Su padre es el hombre más alto del mundo y se pasea en zancos por la ciudad para asustar a las palomas. Su madre es mujer-bala, mujer-barbuda y mujer-contorsionista, y ha usado tanta purpurina en los ojos que cuando parpadea a diez metros de ti, te deslumbra. Su hermana es equilibrista, trapecista y payasa, todo a la vez o cada cosa por separado, según si es día par o impar. Y su hermano traga sables, fuego e interjecciones de admiración y miedo que el público lanza desde el graderío. Read more

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Escenas locas veraniegas para gato y búho

Obra de arte en piedra de Leticia Amat

Obra de arte en piedra de Leticia Amat

El gato maúlla historias con raspa y el búho observa en silencio. No funciona la traducción simultánea.

¿Y desde cuándo me has dicho que conoces este árbol?

El búho ulula canciones a la luz de la luna y el gato sonríe por dentro. Todas le suenan igual.

¿Podemos dejar de posar por unos minutos? Se nos empiezan a entumecer las patas.

El gato twitea Read more

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Las mejores de la temporada

Al anciano que bebe un vaso de vino cada tarde y antes de la partida, nunca nadie le vio con los zapatos sucios. Esa fue siempre su obsesión. Podría no contar con dinero para una comida suculenta y verse obligado a repetir en el comedor universitario, un día tras otro, huevos fritos a pares sin rechistar; podría tener que usar periódicos debajo de la camisa para no coger frío por las noches; podría no quedarle más remedio que arreglar cuantas veces fueran necesarias su viajada maleta de madera. Pero los zapatos, brillantes, siempre, como recién estrenados, incluso después de una carrerita huyendo de las fuerzas de la ley, con capa y guitarra en mano.

Por eso ahora, cuando ya cumplió noventa y se ayuda de un bastón para caminar con más soltura entre las calles irregulares del pueblo, conserva como afición bajar todos los sábados al mercadillo, a ver si pesca algún buen par de zapatos. Sus hijas se empeñan en comprárselos de suelas baratas y aburridas para pies todavía más aburridos, Read more

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Caída libre

Niña tobogán - copia - copia El hombre con la camiseta a rayas cae sin pausa, en medio de la oscuridad y siempre hacia abajo. Cae precipitadamente dentro de su coche, porque alguien ha robado del garaje el montacargas en el que tenía que haber bajado hasta su plaza de aparcamiento. A ese alguien, seguramente, le hacía falta para algún asunto personal pero, la verdad es que podía haber dejado una nota de aviso. Así que el hombre cae y aunque el sótano tiene solamente tres plantas, lleva ya demasiado tiempo cayendo, mucho más del que hubiera sido necesario para llegar hasta el suelo. Read more

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Marilyn

Al principio pensó en Ava: la primera mujer, el animal más bello del mundo -como se la conocía en Hollywood-, una mujer de verdad, capaz de enamorar y enamorarse de los hombres más variopintos, capaz de caminar descalza y seguir siendo toda una condesa.
Luego cambió de idea; mejor Audrey, sí, tan delicada, una muñequita de porcelana frágil como el cristal de Bohemia.
Pero pronto creyó haber encontrado la definitiva, ¿cómo no se le había ocurrido antes? Tenía que ser Grace, toda una princesa dentro y fuera de la pantalla, la perfección en medio del suspense. Read more

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Tres profesoras

Monte Floyen (Bergen, Noruega)

Monte Floyen (Bergen, Noruega)

Las tres profesoras deciden pasar el día fuera de la ciudad. Ya han terminado las clases y están en época de exámenes, así que nada mejor que conectar con la naturaleza para vaciar la mente de preguntas poco ingeniosas y respuestas mudas. Montan en el coche y varios atascos más tarde, el gris cemento se colorea verde. Hablan, comen y ríen. Cuando la pereza se cansa de sí misma y las piernas piden otra vez algo de movimiento, deciden dar una vuelta por el monasterio que dejaron atrás antes de acercarse al río. Read more

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Adiós

Lo siento amor mío. Me rindo, pero antes de despedirme tengo que confesarte algo: no soporto la sopa. Nunca me gustó pero cuando me enteré de que trabajabas entre pucheros y caldos, todo el día remueve que te remueve, hice un esfuerzo por superarlo,…, mi querida cuchara de madera. Read more

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La revolución de los perros (o no)

La tarde en la que el perro número un billón fue sacado a pasear con su jersey nuevo, los perros del mundo vieron rebosar su paciencia y se levantaron contra los seres humanos.

Un momento, ¿no será este el mismo cuento del otro día, esta vez con perros, y que nos lo quieres colar como si fuera uno nuevo, verdad?– dice un lector anónimo.

Puede ser, aunque ese no es asunto tuyo, ¿no te parece?-, responde la escritora, algo molesta.

Y el lector decide dejar de leer, porque le han herido su orgullo y porque además, Read more

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La revolución de los paraguas

La tarde en la que el paraguas número un billón fue abandonado a su suerte en la esquina de una ciudad cualquiera con una varilla rota, los paraguas del mundo vieron rebosar su paciencia y se levantaron contra los seres humanos. Ese día no llovió, ni tampoco al siguiente, ni al otro; en realidad estuvo sin llover durante meses, de modo que nadie era consciente de que los paraguas no volverían a protegerles nunca más porque ya estaban hartos de tan poca consideración. No podían Read more

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