Picatostes 6

LÁGRIMA
El joven al que le empieza a salir la barba, juega con las palabras y cuenta con los dedos. Quiere presentar su novela a un concurso y para depositarla, tiene que montar en un tren, precisamente en ese que tiene enfrente pero al que no se atreve a subir, pues la timidez le puede. Se acerca y se aleja en un baile sin música, hasta que del mismo vagón baja la mujer que llora solo por el ojo izquierdo, porque el otro es mucho más risueño. Intrigado por las lágrimas que la mujer pueda haber dejado dentro del vagón, el hombre sube por fin. Allí se encuentra con una gota suspendida en el aire, una gota que nació sudor, que quiso ser lluvia y que terminó por lanzarse al vacío desde una mejilla.

DULCES BICHOS
El escarabajo remolonea entre los granos blancos del azucarero. Cuando se espabila por completo, trepa pata a pata a lo largo de la rama de canela. Procura no hacer ruido para no despertarla. Ella, fundida con la almohada de cortezas de limón. Su cucaracha.

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5 comments

  1. Celia Sánchez Dominguez dice:

    Me ha gustado mucho PARAISO.

  2. Enric dice:

    Carai! Son bonitos de verdad…!

  3. Gosan dice:

    Paraíso… en ese vaivén de texturas, olores y sentidos despiertos en un contexto de absoluto ‘flow’.
    Me ha encantado 🙂

  4. Ana Poveda dice:

    ¿Ya es primavera en el planeta gazpachil?

  5. Terenci dice:

    Sabrosísimos estos picatostes!

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