Tropezones 2

¡QUÉ RUIDO!

La coleccionista de ruidos espera con impaciencia a que llegue el paquete. Este contiene una docena de ladrillos que le han enviado desde el último festival de música al que ha asistido. Allí, ha presentado sus creaciones más recientes y está radiante con el resultado. Mira la hora por quinta vez en diez minutos y, como era de esperar, el reloj no ha avanzado más de lo debido.

La coleccionista de ruidos vive entre algodones, literalmente hablando. No debe permitirse tocar, arañar ni tan siquiera rozar cualquier superficie, objeto o ente con el que tenga posibilidad de cruzarse en sus quehaceres caseros; si así ocurre -y en ocasiones ocurre-, ello puede provocarle un estado de éxtasis inmediato que despierta su creativa obsesión crónica por la composición de ruidos. Ante tamaño diagnóstico, el médico le ha recetado algodones a cientos: por el suelo de toda la casa entre los listones de la tarima que cruje como el saltamontes frito, y forrando cada bisagra de esas puertas que ya no tienen arreglo,…, algodones bien pegados a la lámpara de mimbre que se contonea provocativa cuando hay un golpe de aire, y algodones también dentro de los oídos cuando toma sopa en su vajilla de loza nueva que raspa, como una lija más seca que una piedra con los talones secos.

Pero es imposible algodonar el mundo, y el mundo padece de aquello que a la coleccionista de ruidos le provoca peta zetas en el cerebro…

Gghiusdhfnhuimjkjisdfnhn dffdsdfhjn fffffffffffffffff, el camión de la empresa de mensajería aparca en la acera justo frente a su casa…

Hfuid fmdfijisj mficsm djfis, el repartidor desliza las manos sobre la caja embalada de cartón para evitar que se le caiga cuando al sacarla, un perro decide orinar en sus pies…

Mchjfudhxunhdunchudckmxsxd, el ascensor baja hasta el segundo piso, suben dos ancianas y mchjfudhxunhdunchudckmxsxd otra vez, baja hasta el portal para volver a subir hasta el sexto y parar en seco…

Mmfj vnuhqeiuccuwehnuwecxw, los zapatos del mensajero caminan hasta la puerta de la casa,…, mmmmmmmm, zapatos maravillosos, piensa la coleccionista de ruidos,…, zapatos negros con suela de goma, vastos, con los cordones gastados del uso diario y sucios, llenos de arena de playa que raspa el suelo de baldosa mientras una piedra que, seguramente haya quedado encerrada en uno de los dibujos de la suela, va chillando al compás de sus pasos,…, un ruido chirriante, tan evocador, tan tan irrepetible, tan, tan, tan,…, ¡¡pero oiga, señora, ¿qué está haciendo?, déjeme en paz que los zapatos son míos y…!!

¡¡¡Ajmehmrvusehynuvskhcmeuhscnkuxkmfjxmcfjfksfkxmfk jmfd!!,…, una docena de ladrillos menos,…, una lástima pero, ¡¡¡QUÉ RUIDO!!!

¿QUÉ LE PONGO?

El pescadero de la gran superficie comercial va a bailes de salón en sus tardes libres, y mientras trabaja, charla con la clientela. Cada vez que alguien saca número para hacer su pedido, el pescadero hace sus cábalas y decide qué tema sacará en la conversación tras preguntar ¿qué le pongo?:

1 – 10 Mujeres políticas
11 – 20 Televisión local y celebrities con flequillo
21 – 30 Literatura barroca francesa
31 – 40 Cine checoslovaco de los 90
41 – 50 Todo lo que usted quiso saber sobre los almendros
51 – 60 Ciencia: la mastransformación de los cuerpos
61 – 70 ¿Hay vida en el sur de Júpiter?
71 – 80 Dimorfismo sexual del cangrejo de río
81 – 90 Historia de los inventos que empiezan por “h”
90 – 0 Tema libre

El hombre que solo, solo, solo sabe hablar de almendros, nunca, nunca, nunca sabrá cómo contarle a su mujer, a su familia o a sus amigos que siempre, siempre, siempre que va a comprar pescado cada martes a la gran superficie comercial y saca turno, le sale un número entre el 41 y el 50.

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12 comments

  1. David dice:

    ¡¡¡Pues yo hablaría de ….! 101

  2. Víctor dice:

    Pues para mi sería favorable ser de los veinte primeros jajaja Y por cierto, yo querría una plantación de algodón… de azúcar!!! 🙂

  3. Diego dice:

    Me han encantado!! Un abrazo!

  4. jesús dice:

    da gusto tropezarse con personajes tan locos.
    Gracias por compartirlos.Tan creativa como siempre,

  5. jesús dice:

    Quién tenga el 54 que me avise cuando haya terminado de comprar gracias.

  6. Terenci dice:

    Genial, como siempre :*

  7. Virginia dice:

    Voy picando más tropezoncitos…

  8. nube libre dice:

    Y si le saliera otro númrro a mi padre,¿podría mezclar almendras con lo demás…?

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