Tropezones 5

MAMIHLAPINATAPAI uno
La mujer del séptimo, sacude cada mañana las sábanas por la ventana que da a la plaza. Las agita para airearlas y su olor se deja ir, flotando entre despertadores vecinos. Otra mujer -desde la ventana de su cocina en un cuarto piso que da a la misma plaza- observa la sábana. Primero ve un fantasma, el del prejuicio y el miedo, que la envuelve hasta hacerle dudar de lo que su cuerpo le dice y su deseo le reclama. Luego, el fantasma se vuelve bandera blanca, justo cuando el olor de ella se cuela dentro de su taza de café. Y se rinde ante la evidencia de quien es, y se siente en paz, por fin, con la decisión que siempre quiso tomar.

MAMIHLAPINATAPAI dos
El hombre natural y el hombre cultural se juegan el futuro de la humanidad en una partida de parchís. Al hombre natural le puede la pasión, y apuesta porque la felicidad es regresar a un pasado que permita a la especie humana recuperar su esencia. Al hombre cultural le mueve la razón, y apuesta porque la felicidad es avanzar con un progreso científico que dote al mundo de unas capacidades nunca imaginadas. Cuando le toca mover ficha, el hombre natural ve frambuesas, uchuvas, arándanos y guisantes. Al hombre cultural le cautiva el dado, lleno de probabilidades, átomos y sinapsis. Ambos desean ser fuertes para seguir siendo útiles por mucho tiempo. Sin embargo, aferrado como está a sus creencias, ninguno es capaz de apreciar lo mucho que tiene en común con el otro. Hagan juego, ¿quién ganará?

MAMIHLAPINATAPAI tres
La jardinera corta los rosales con una meticulosidad propia de una operación a corazón abierto. Destila amor por su trabajo. En el bar de enfrente, la turista -amargada de lunes a viernes de 8 a 18h-, desayuna mientras hace tiempo hasta que salga un vuelo que la lleve de nuevo a la realidad,…, y se emborracha de envidia ante tan bucólica visión. Y se come la envidia, y se atraganta con los celos, y se bebe de un trago la rabia. Cuando las espinas cumplen con su parte del plan, la turista sabe que el conjuro surtió efecto.

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9 comments

  1. Terenci dice:

    Hace un tiempo estuve en la tierra de los Yámanas, pero ningún guía me enseñó esa maravillosa palabra que he aprendido gracias a ti <3

  2. Cristi dice:

    Geniales los tres…aunque debo decir que me siento intrigada acerca de quién te ha inspirado las historias. Un besote y nos vemos en breve.

    • Virginia Rodríguez Herrero dice:

      Yo me pregunto si aquellas personas que las inspiran, serán conscientes de ello,…, algunas sé de buena tinta que sí, otras quizá lo intuyan, pero siempre quedan las que en el simple cruce de caminos me regalaron una imagen, un comentario cazado al vuelo o una interpretación de lo visto y escuchado.

  3. Paco dice:

    Pues yo no quiero que se acaben los tropezones…

  4. jesús dice:

    Oh querida escritora, creo que alguno de los tropezones se me ha atragantado. Creo que ha sido el segundo, y voy sin dilación al servicio de urgencias literarias.
    Felicidades por tener tan a mano las breves historias del hombre.
    Genero neutro claro.

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